Amaro Jiménez en su programa «Camelamos Naquerar» entrevista a las participantes en el Encuentro estatal del proyecto [J]itana

Amaro Jiménez en su programa «Camelamos Naquerar» entrevista a las participantes en el Encuentro estatal del proyecto [J]itana

Entrevista en el programa Camelamos Naquerar, tras el Encuentro Estatal de ❤️[J]ITANA⭐ celebrado en Madrid del 27 al 29 de septiembre de 2022, organizado y agendado por La Fragua Projects.

Para nosotros ayudar a posibilitar que estén en el Congreso de los Diputados y en los Ministerios, niñas y adolescentes gitanas y sus madres planteando sus anhelos y dificultades y dialogando con los grupos parlamentarios y los responsables ministeriales forma parte nuestro compromiso fundacional. No exageramos si decimos que no hay nada más hermoso y bonito que podamos hacer y esta es nuestra manera de empezar.

❤️[J]ITANA⭐: es una investigación-acción participativa basada en la comunidad sobre los derechos de las mujeres gitanas.

Fuente: Camelamos Naquerar - RAI

Miradas desde África (I): Thomas Sankara

Miradas desde África (I): Thomas Sankara

Conocido como el “Che africano”, Thomas Sankara fue uno de los políticos más importantes de la historia africana del pasado siglo. Precursor de muchas reivindicaciones actuales, hermanado con casi todas las luchas, su figura ha sido conscientemente silenciada, como ocurre a menudo con aquellos que, desde distintos ámbitos del pensamiento y la acción, tienen la osadía de intentar construir un mundo propio, alternativo al imperialismo dominante.

Hombre inteligente y de humor cultivado, nació el 21 de diciembre de 1949 en Yako, en la entonces colonia francesa del Alto Volta. A los 17 años ingresa en el ejército, única posibilidad de continuar los estudios para un joven de una familia no adinerada, y en 1970, tras finalizar su formación, es destinado a Madagascar. En Antananarivo asiste a los sucesivos levantamientos de estudiantes y trabajadores que derrocan el régimen neocolonial de Tsiranana, lo que causará en él un profundo impacto. Será allí donde se asentarán las bases de su formación ideológica y se desarrollarán tanto su conciencia de clase como su profunda convicción en la capacidad de transformación que posee la movilización popular.

La República del Alto Volta no fue reconocida como tal dentro de la Unión Francesa hasta finales de 1958, consiguiendo su plena Independencia como país el 5 de agosto de 1960. Maurice Yaméogo, su primer Presidente, ejerció una brutal represión política hasta que una huelga general paralizó la capital y le obligó a traspasar el poder al Jefe del Estado Mayor, Sangoulé Lamizana, quien se mantendrá en el cargo durante los siguientes 14 años, en los cuales la situación del país no hará sino empeorar hasta tornarse insostenible. A finales de 1980, tras numerosas huelgas y protestas, el coronel Saye Zerbo dará un golpe de Estado.

Al año siguiente, Sankara es ascendido a capitán y trasladado a la capital, Uagadugú. Pocos meses después, Zerbo le ofrece el puesto de Secretario de Estado de Información. Ya en esa primera época, Sankara empieza a hacerse conocido por su carisma y singularidad, pero su popularidad crecerá de manera definitiva cuando, tras discrepancias con el gobierno por la anulación del derecho de huelga y la afiliación sindical, decida dimitir, explicando sus motivos en una elocuente intervención en la televisión nacional.

Apenas un mes más tarde, es detenido y encarcelado a la espera de ser juzgado por un Tribunal militar. Sin embargo, la inestabilidad del gobierno de Zerbo precipita los acontecimientos y un nuevo golpe de Estado, apoyado por los sectores más progresistas del ejército, instaura en el poder al mayor Jean-Baptiste Ouédraogo en Noviembre de 1982.

Sankara recupera su libertad y es nombrado Jefe de gobierno a principios de 1983. Pero la política de Ouédraogo continúa bajo la órbita francesa y las diferencias entre ambos no hacen sino aumentar hasta que, el 17 de Mayo de ese mismo año, es encarcelado por segunda vez para poco después ser transferido a arresto domiciliario, lo que le permitirá participar en la organización del siguiente golpe de Estado.

Será su gran amigo Blaise Compaoré quien lo ejecute formalmente el 4 de Agosto de 1983. Sankara asumirá la Jefatura del Estado y cambiará el nombre colonial del país, Alto Volta, por el de Burkina Faso, “el país de los hombres íntegros”.

Blaise Compaoré (Izq.) y Thomas Sankara. Foto News Clues

La Revolución de Sankara

Con el objetivo de sanear la agricultura y mejorar las infraestructuras, diseña el «Plan de Economía Popular» mediante el cual impulsa una reforma agraria a la vez que implementa un ambicioso programa de construcción nacional.

Se expropian tierras a grandes propietarios, se suprimen privilegios, como el impuesto colonial, del que se beneficiaban principalmente las autoridades tradicionales, y se inicia la construcción de sistemas que permitan paliar el acuciante problema del agua en el país. Con estas medidas, consigue triplicar el nivel de producción de trigo de la región y alcanzar el objetivo fijado de “dos comidas y diez litros de agua al día por habitante”.

Auténtico precursor de las luchas medioambientales, compartió y defendió muchas de las demandas de los movimientos ecologistas. Consciente de los problemas de la creciente desertización de la región, diseñó un programa de reforestación ambiental nacional basado en “tres luchas fundamentales”: el control de los animales sueltos, la prohibición de la quema de rastrojos y el impulso de programas locales de reforestación, con los que bajo el lema “un pueblo, un bosque” consiguió implicar a comunidades enteras.

Hospitales y escuelas se construyeron por todo el país, gracias a lo cual se duplicó la tasa de escolarización, y se implementó una ambiciosa campaña de vacunación contra la polio y la meningitis que alcanzó a 2 millones y medio de personas en una semana y por la que recibió la felicitación de la OMS. Se rehabilitaron casas, se edificaron otras nuevas, de construcción pública, y se ampliaron en más de 100 km las vías férreas que comunicaban la capital con las regiones más aisladas del Norte del país.

Ante la falta de fondos y buscando disminuir el nivel de dependencia de la ayuda internacional, que considera contraproducente pues “el que te alimenta impone su poder sobre ti”[1], Sankara decide organizar grupos de trabajo ciudadanos, en los que los miembros del gobierno están también obligados a participar.

Complementariamente, pone fin a los privilegios y corruptelas de la casta gobernante. Reduce los salarios de los funcionarios públicos, empezando por los de la clase dirigente y el suyo propio, y suprime lo que considera gastos superfluos: elimina los viajes de avión en primera clase, vende los costosos Mercedes que servían para los desplazamientos de los miembros del gobierno y los sustituye por Renault 5 y se niega a instalar aire acondicionado en su despacho, aduciendo que es un lujo al que la mayoría de la población no tiene acceso.

No obstante, si en algo fue pionero Sankara es en su defensa del papel de las mujeres, en su concepción feminista e inclusiva de la lucha social. En un país con una estructura social fuertemente patriarcal, realizó desde el principio una fuerte apuesta por incluirlas en todos los aspectos de la nueva sociedad en igualdad de condiciones que los hombres. Consciente de que “atañe a las mujeres mismas impulsar sus reivindicaciones y movilizarse para conquistarlas”[2], creó la Unión de las Mujeres de Burkina (UMB) y promulgó leyes determinantes. Prohibió la mutilación femenina y la poligamia, combatió los desniveles educativos en cuestión de género, impulsando la escolarización de niñas y castigando los matrimonios forzados, y planteó cuestiones en torno al poder en el seno de la familia y a los problemas de violencia a los que las mujeres se veían sometidas. Pero más allá de las medidas, fue el primer jefe de Estado africano en incorporarlas a puestos de responsabilidad política distintos a los tradicionalmente reservados para ellas, poniendo en práctica la paridad mucho antes de que otros siquiera la formulasen y visibilizando política y socialmente una realidad que ya antes había formulado: “las mujeres sostienen la otra mitad del cielo”[3].

Frente al sometimiento a las políticas imperialistas de otros mandatarios, realiza constantes llamamientos en pos del panafricanismo, “África para los africanos”[4] llegará a decir parafraseando a Monroe, como única forma de afrontar el complejo y polarizado escenario de la época, en el que el continente es usado como campo de batalla constante.

Para incrementar el crecimiento, aboga por revitalizar la producción y el consumo interno. Con este objetivo, populariza el uso del faso dan fani, prenda tradicional confeccionada con algodón local y tejida por artesanos del país que los funcionarios estaban obligados a vestir al menos dos veces en semana. “Vivir de manera africana es la única manera de vivir libres y dignos”[5], dirá haciendo hincapié en la importancia de la recuperación de la historia y la cultura propias para poner fin a la desintegración y el expolio africanos.

Contrario también al “monopolio del pensamiento, la imaginación y la creatividad”[6] impuesto desde Occidente, desde el principio se propone impulsar la producción cultural y artística del país con el objetivo de que pueda encontrar su propio modelo de desarrollo. Así, a finales de 1983, poco después de su llegada al poder, inaugura la Primera Semana Nacional de la Cultura.

No obstante, no sólo por la unidad africana alzó su voz. Adelantándose a las muchas formulaciones actuales de los movimientos antiglobalización, sostuvo que “una solidaridad especial une a los continentes de Asia, América Latina y África, en un mismo combate contra los mismos traficantes políticos y los mismos explotadores económicos”[7].Comprometido con cuántas luchas se desarrollaron en la época, “queremos ser los herederos de todas las revoluciones del mundo”[8] dijo, defendió incansablemente los derechos del pueblo palestino o el saharaui, denunció la política racista de la Sudáfrica del apartheid, reclamando su expulsión ante la Asamblea General de Naciones Unidas, y se solidarizó con movimientos de liberación nacional y causas progresistas a lo largo y ancho del mundo.

Sankara, junto a su esposa e hijos, vestido con el faso dan fani

Una muerte anunciada

Así las cosas, pasados cuatro años de su llegada al poder, Sankara contaba ya con enemigos en todos los frentes. La oligarquía burkinesa y las autoridades tradicionales, a las que había arrebatado privilegios, una parte del ejército, que aspiraba a una mayor facilidad de enriquecimiento dentro de la administración, otros presidentes africanos, que veían peligrar sus gobiernos despóticos, y, sobre todo, los países occidentales, temerosos de que sus pretensiones de librarse del dominio neocolonial para tener una voz propia en el mundo acabasen por contagiarse.

Es el caso de Francia, la ex metrópoli, con la que las relaciones nunca fueron buenas pero terminarán de estropearse tras la visita de Miterrand a Burkina Faso en Noviembre de 1986. Pocas semanas antes, había sido Pieter Botha, presidente sudafricano y ferviente defensor del apartheid, quien había sido recibido en Francia con todos los honores. Sankara no deja pasar la oportunidad de mostrar una vez más públicamente su oposición: “Aquellos que le han permitido actuar de la manera en que lo hicieron, tendrán responsabilidad por ello, aquí y en cualquier sitio, ahora y siempre”[9], dice en la rueda de prensa conjunta ante un entre sorprendido y airado Miterrand, quien coloca la mano de forma condescendiente en su hombro y, achacando a su juventud la claridad de sus opiniones, sentencia: “va usted demasiado lejos”[10].

Sin embargo, son muchos los testimonios que afirman que, pese a saberse en peligro, ya que había sido advertido por terceros países, amigos y colaboradores acerca de los planes para traicionarle, decidió seguir adelante.

“Muchos me precedieron, otros vendrán detrás de mí. Pero sólo algunos pocos tomarán decisiones”[11]. Así pues, dispuesto a no dejarse amedrentar, apenas tres meses antes de su asesinato, denunciará la ilegitimidad e inmoralidad de la deuda externa durante la celebración de la Cumbre de Jefes de Estado Africanos de Addis Abeba. “La deuda es el neocolonialismo”[12] dirá antes de anunciar su negativa a pagarla, proponiendo analizarla desde sus orígenes, teniendo en cuenta todo lo que África ha aportado al desarrollo de otras naciones, y llamar al resto de países a unirse. A pesar de los aplausos y vítores, algunos entre jocosos y divertidos, con los que su propuesta fue recibida, advirtió de que si su país era el único en secundarla, no asistiría a la próxima reunión. Pocos entendieron la seriedad de su mensaje, pero entre ellos se encontraban los franceses, atentos siempre a cualquier movimiento que pudiese desestabilizar el control de sus antiguas colonias y a quienes terminó de agotárseles la paciencia.

Consciente o no de la brevedad de su tiempo, Sankara pronunciará en uno de sus últimos discursos, durante un homenaje celebrado en Uagadugú al Che Guevara en el 20º aniversario de su asesinato, el que es considerado por muchos como su epitafio: “Es verdad, las ideas no se matan. Las ideas no mueren”[13].

Una semana después, el 15 de Octubre de 1987, dos meses antes de cumplir los 38 años, Thomas Sankara será asesinado junto a un grupo de colaboradores mientras celebraba una reunión de trabajo. Blaise Compaoré, entonces Ministro de Estado y de Justicia, compañero, colaborador y aliado en la Revolución, amigo íntimo, casi un hermano para Sankara, será el encargado de llevar a cabo uno de los magnicidios más vergonzosos de la reciente historia africana.

Apoyado directamente por Jacques Foccart y Félix Houphouët-Boigny, presidente de Costa de Marfil y auténtico baluarte del neocolonialismo dentro del continente, acabará con la vida de Thomas Sankara y borrará todo rastro de las reformas emprendidas en el país durante esos años para devolverlo a la senda del vasallaje y la obediencia.

En un intento por aniquilar su memoria, todos los documentos oficiales de su mandato y sus efectos personales fueron destruidos y su cuerpo fue despedazado y enterrado al anochecer en una tumba anónima y secreta, aunque posteriormente parte de sus restos fueron recuperados.

Blaise Compaoré continúa siendo, más de 25 años después del asesinato de Sankara, presidente del país. Burkina Faso se ha convertido desde entonces en un poderoso aliado de Francia y en su centro de operaciones en la región, apoyando sus intervenciones en los conflictos de Liberia, Sierra Leona, Costa de Marfil o, más recientemente, Malí. Donde un destacamento de tropas burkinesas se hizo cargo de Tombuctú a finales del mes pasado, liberando así a los franceses de esa tarea y permitiéndoles continuar extendiendo su control militar sobre el resto del país.

La selección nacional de fútbol es hoy en día una de las pocas cosas que mantienen unido e ilusionado al país que, con una población cercana a los 15 millones de personas, ocupa actualmente el puesto 183 de los 187 países y territorios analizados por Naciones Unidas en su último Índice de Desarrollo Humano.

El sueño de Sankara está muy lejos de lograrse porque hace tiempo que Burkina Faso dejó de ser el país de los hombres íntegros.

Fuentes de consulta:

“La patria o la muerte. Textos y discursos de Thomas Sankara”, Pravda Ediciones.

“Somos herederos de las revoluciones del mundo. Discursos de la revolución de Burkina Faso, 1983-87, por Thomas Sankara”. Pathfinder Press

“El África de Thomas Sankara”, Carlo Batá, Txalaparta 2011

“Thomas Sankara, El Che Africano”: https://youtu.be/gSGuL606hgQ

“Thomas Sankara, la Revolución Asesinada”: https://youtu.be/z7lt7UoqYiI

Thomas Sankara WebSite: http://www.thomassankara.net/


[1] X Conferencia de Jefes de Estado de Francia y África, en Vittel, el 3 de Octubre de 1983

[2] Discurso de la Orientación Pública, Uagadugú, 2 de Octubre 1983

[3] Ibídem

[4] Discurso ante la XXIX sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, 4 de Octubre 1984

[5] Intervención del presidente Sankara en la XXV Conferencia de Jefes de Africanos en la Cumbre de los Países Miembros de la OUA, Addis Abeba, 29 de Julio 1987

[6] Discurso ante la XXIX sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, 4 de Octubre 1984

[7] Ibídem

[8] Ibídem

[9] Conferencia conjunta durante la visita de Estado del Presidente francés, François Miterrand, a Burkina Faso, Uagadugú 17-18 de Noviembre 1986

[10] Ibídem

[11] Discurso ante la XXIX sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, 4 de Octubre 1984

[12] Intervención del presidente Sankara en la XXV Conferencia de Jefes de Africanos en la Cumbre de los Países Miembros de la OUA, Addis Abeba, 29 de Julio 1987

[13] “Las ideas no se matan”. Homenaje al Che Guevara en el 20º aniversario de su asesinato, Uagadugú, 8 de Octubre de 1987.

Autora y Fuente: Elena García
Fecha de publicación original: Diciembre de 2013.

Sandra Heredia: “Necesitamos una respuesta por parte de toda la sociedad frente al antigitanismo”

Sandra Heredia: “Necesitamos una respuesta por parte de toda la sociedad frente al antigitanismo”

La política Sandra Heredia habla sobre su participación el primer Congreso Internacional contra el Antigitanismo y explica cómo se puede actuar ante este racismo

Sandra Heredia es concejala en el Ayuntamiento de Sevilla y ha participado en el Consejo de Europa como voz experta en antigitanismo. Además, ha sido dinamizadora del Primer Congreso Internacional contra el Antigitanismo, celebrado en Bilbao los días 3, 4 y 5 de octubre. También cursó un Máster en estudios sociopolíticos y diversidad de género y es activista por los derechos del pueblo gitano. Hemos tenido la oportunidad de hablar con ella a través de una entrevista telefónica, donde se han tratado diversos temas como las violencias que reciben las mujeres gitanas, el antigitanismo presente en nuestra sociedad y las maneras de combatirlo.

Has sido dinamizadora del primer Congreso Internacional contra el Antigitanismo ¿a qué conclusiones habéis llegado en cuanto a la definición de antigitanismo de género?

Hoy (5 de octubre) se exponen las conclusiones, ayer estuvimos todo el día trabajando. Éramos diferentes grupos de trabajo: salud, empleo, discursos de odio, educación…Concretamente la definición de este concepto es muy compleja, aún nos queda tiempo de trabajo, pero sí que hemos llegado a una primera aproximación. El antigitanismo de género se basa en las múltiples discriminaciones que nos atraviesan a las mujeres gitanas. Hemos avanzado mucho trabajando este tema, pero necesitamos todavía un periodo más profundo de reflexión y debate. Hemos puesto sobre la mesa todas las violencias que sufrimos las mujeres, tanto dentro como fuera de nuestra comunidad, sobre todo poniendo el foco en el antigitanismo.

Es importante tener un espacio seguro y no mixto para debatir

Hemos debatido acerca de cuáles son las violencias que afectan directamente a las mujeres gitanas, que nos merman la salud y el acceso a los derechos fundamentales y sociales, y además cómo combatir todo esto desde dentro y hacia el exterior. Además, el marco teórico que abarcamos nosotras es el feminismo interseccional, tenemos en cuenta la multiplicidad de feminismos que coexisten entre las mujeres gitanas y creo que es muy importante tener un espacio seguro y no mixto para poder debatir todas estas cuestiones.

¿Qué tipo de violencia específica reciben las mujeres gitanas?

Hablamos de una cuestión de clase, una cuestión que nos atraviesa a todas. Estuvimos hablando de las mujeres con capacidades diversas y cómo la discapacidad sigue siendo un tema muy invisibilizado en todo el movimiento feminista. También hablamos mucho de la territorialidad, el barrio donde viven marca la vida cotidiana, el acceso a los recursos… Un ejemplo mínimo sería no poder acceder a una línea de móvil o a la red de internet por vivir en espacios de la periferia.

Parece que siempre necesitamos un tutor y gente que hable por nosotras

Hablamos también del acceso a la vivienda, en muchas ocasiones no se alquilan pisos a mujeres gitanas al ver sus apellidos, también tratamos la tutorización y asistencialismo constante que se hace a las mujeres gitanas. Parece que siempre necesitamos un tutor y gente que hable por nosotras. Además, se debatió la cuestión de orientaciones sexuales, cómo las mujeres bisexuales o lesbianas sienten esa opresión, junto con la infantilización que reciben todas las mujeres gitanas. Otra violencia consistiría en la fijación de estereotipos estéticos y la hipersexualización de los cuerpos de las mujeres gitanas, que tenemos que sufrir el antigitanismo tanto en redes sociales, como en la vida cotidiana. Gracias a un estudio llevado por AMUGE, organizadoras del Congreso, tratamos también la persecución que sufren estas mujeres al entrar en una tienda o a un supermercado.

¿Es importante analizar la discriminación hacia la comunidad gitana con perspectiva de género?

Hablamos de la necesidad de la existencia de una Agenda de las Gitanas, para que todas las políticas públicas tengan en cuenta que es necesario para cambiar la realidad que vivimos. Esta sería una herramienta para combatir la discriminación. También destacamos la necesidad de mantener esta pasión de las mujeres gitanas, para seguir trabajando y llevar propuestas que acaben con la discriminación. Sobre todo, para que nosotras tengamos grupos cohesionados y una unión que cree políticas dentro del movimiento feminista hegemónico. Porque muchas veces parece que somos una suma más dentro del movimiento, en el mejor de los casos cuando se acuerdan de nosotras… Necesitamos una respuesta por parte de toda la sociedad ante este racismo y que el movimiento se involucre y nos sintamos acompañadas.

También creemos que es muy importante quitar la imagen demonizada del feminismo y explicar a las personas, dentro y fuera de nuestra comunidad, que no es una cuestión de individuos concretos, sino una estructura global que nos oprime. Recalcar que lo que se busca es alcanzar la igualdad y reclamar los derechos de las mujeres. Otras cuestiones más concretas se referirán a temas como la sensibilización, el empleo, combatir la precariedad del trabajo, el mercado de la venta ambulante, el peso de los cuidados que llevan las mujeres gitanas o el desgaste en la salud que supone el soportar esta discriminación.

Además, eres concejala en el Ayuntamiento de Sevilla y trabajas en un proyecto de la Universidad de Sevilla con niñas y adolescentes gitanas, ¿en qué consiste este programa?

Sí, colaboro con la Asociación Yiló, que apoyan a las mujeres dentro de sus barrios, para que tengan su propia voz y puedan combatir las discriminaciones que sufren. Yo concretamente trabajo en este proyecto de empoderamiento con niñas y adolescentes gitanas que recibe el nombre de [J]itana (con “j” de justicia social). Este programa tiene como objetivo que las niñas y adolescentes gitanas puedan hablar de sus sueños e inquietudes. También sirve para que las jóvenes gitanas conozcan sus derechos y sepan cómo reivindicarlos y además, pretendemos involucrar a sus familias.

También has colaborado en la redacción de un libro de estilo periodístico para combatir el antigitanismo en la radio y la televisión, ¿crees que los medios de comunicación están sensibilizados con el apoyo a la comunidad gitana y el rechazo a su discriminación?

Estamos consiguiendo, gracias a las reivindicaciones del movimiento contra el antigitanismo, que algunos medios vayan tomando conciencia. Pero en general los medios de comunicación nos hacen daño y son transmisores de este racismo. Por ejemplo, en todas las noticias negativas y estereotipadas que involucran al pueblo gitano se señala cuál es la procedencia étnica. Y en el caso de las noticias positivas, por ejemplo: “Una gitana va a la Universidad o ha conseguido tal mérito académico”, considero que son buenas para nosotras, pero necesitamos más apoyo mediático en el día a día. Se sigue necesitando muchísima sensibilización, formación y responsabilidad de los medios para que cumplan el código deontológico y así evitar cualquier tipo de discriminación. También le pedimos que actúen frente a la cantidad de odio que se vierte en las redes sociales, para que no se deje impune ese daño.

Fuente: Amecopress
Autora: Andrea Sánchez
Foto: archivo AmecoPress

Hacia un mercado ‘Las Norias 3.0’

Hacia un mercado ‘Las Norias 3.0’

14 desempleados gitanos reciben competencias informáticas para modernizar la venta ambulante

Entre 150 y 200 familias gitanas se dedican a la venta ambulante en La Rioja, un sector también duramente golpeado a partir de la pandemia, cuando el contacto personal se ha ido reduciendo. Sin embargo, este negocio sigue siendo prioritario para los integrantes de la Asociación de Promoción Gitana -el colectivo cuenta con unas 9.000 personas en la comunidad- que se han dado cuenta de la necesidad de avanzar en digitalización para no quedarse atrás. Catorce desempleados de larga duración, entre 21 y 50 años, reciben competencias informáticas -también matemáticas y lingüísticas- donde su formación es «más escasa», ha reconocido el director gerente de la asociación, Enrique Jiménez.

Esta iniciativa, subvencionada con casi 37.800 euros por el Gobierno de La Rioja, forma parte del ambicioso proyecto denominado 'Las Norias 3.0' para modernizar este mercado ubicado al norte de Logroño. «Se necesita un esfuerzo inversor por parte de todos», ha señalado Jiménez en presencia del consejero de Desarrollo Autonómico, José Ángel Lacalzada, «para mejorar la infraestructura tecnológica con red wifi y la posibilidad de dotar a los puestos ambulantes de herramientas para el pago telemático».

En este sentido, el Ejecutivo regional, a través de la Agencia de Desarrollo Autonómico de La Rioja, tiene abierta una línea de ayudas para este año y el próximo dotada de un millón de euros para mejorar las competencias digitales del tejido comercial. El proyecto de formación, que buscar mejorar la inserción laboral de las personas en paro, consta de tres etapas: una primera de orientación y diseño del itinerario personal del desempleado, una segunda de formación para la cualificación profesional y una tercera dirigida a la inserción laboral.

«La mejor contribución que podemos hacer a nuestra comunidad gitana y al conjunto de La Rioja es la formación de colectivos como parados, mujeres o jóvenes», ha destacado Enrique Jiménez. Y «como nos dicen los alumnos que tenemos ahora, este proyecto en el que estamos inmersos desde junio y que acabará en febrero es necesario para no quedarnos atrás en unas competencias cada vez más demandadas por la sociedad».

Fuente: La Rioja
Video: TVR